VIRREINATOS Y FUNCIONES DE LOS VIRREINATO

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VIRREINATOS Y FUNCIONES DE LOS VIRREINATO por Mind Map: VIRREINATOS Y FUNCIONES DE LOS VIRREINATO

1. El virreinato constituyó la máxima expresión territorial y político-administrativa que existió en la América española y estuvo destinado a garantizar el dominio y la autoridad de la monarquía peninsular sobre las tierras recientemente descubiertas

2. Este funcionario igualmente estaba encargado de la conservación y aumento de las rentas reales y nombraba a la mayoría de los funcionarios coloniales menores, laicos y eclesiásticos. Entendía en primera instancia en todos los pleitos referentes a los indígenas. También reasignar las encomiendas vacantes, práctica ésta que dio lugar a muchos celos y discordias.

2.1. El primer virreinato otorgado en América recayó en don Cristóbal Colón como parte de las concesiones que la Corona le hizo en las Capitulaciones de Santa Fe, antes de iniciar su primer viaje rumbo a las Indias. Sin embargo, el virreinato colombino fue de corta duración, extinguiéndose definitivamente en 1536. En cambio, se establecieron en 1535 y 1543, los dos grandes virreinatos de Nueva España y del Perú, unidades que subsistieron durante todo el período colonial.

3. Funciones Las reales audiencias eran quizás los únicos órganos de la época que tenían una función más marcada: la administración de justicia. Hacia el siglo XVIII, principalmente por evolución espontánea, más que por reformas legales, se convirtieron esencialmente en tribunales de apelación. Conocían de los juicios civiles y criminales, excepto los de fuero eclesiástico, militar o mercantil. Sus fallos podían apelarse ante el Consejo de Indias (siempre que se tratase de asuntos por más de 6000 pesos de oro). Conocían del recurso de fuerza, es decir, la reclamación de los agraviados por los jueces eclesiásticos, que procedía en caso de incompetencia de estos para conocer de las causas, inobservancia de las normas que regían los juicios eclesiásticos y en las negativas de apelación que eran procedentes. Conocían de las contiendas de competencia entre jueces laicos y eclesiásticos. Conocían de algunos juicios eclesiásticos y los juicios de encomiendas. Los agraviados por las resoluciones del virrey o del gobernador podían "apelar" ante ellas. Podían dictar autos acordados, para una adecuada administración de justicia, y podían suplir con ellos los vacíos normativos en cuanto a los procedimientos o para interpretar las normas procedimentales vigentes.Funciones[editar]Las reales audiencias eran quizás los únicos órganos de la época que tenían una función más marcada: la administración de justicia.Hacia el siglo XVIII, principalmente por evolución espontánea, más que por reformas legales, se convirtieron esencialmente en tribunales de apelación.Conocían de los juicios civiles y criminales, excepto los de fuero eclesiástico, militar o mercantil.Sus fallos podían apelarse ante el Consejo de Indias (siempre que se tratase de asuntos por más de 6000 pesos de oro).Conocían del recurso de fuerza, es decir, la reclamación de los agraviados por los jueces eclesiásticos, que procedía en caso de incompetencia de estos para conocer de las causas, inobservancia de las normas que regían los juicios eclesiásticos y en las negativas de apelación que eran procedentes.Conocían de las contiendas de competencia entre jueces laicos y eclesiásticos.Conocían de algunos juicios eclesiásticos y los juicios de encomiendas.Los agraviados por las resoluciones del virrey o del gobernador podían "apelar" ante ellas.Podían dictar autos acordados, para una adecuada administración de justicia, y podían suplir con ellos los vacíos normativos en cuanto a los procedimientos o para interpretar las normas procedimentales vigentes.Funciones Las reales audiencias eran quizás los únicos órganos de la época que tenían una función más marcada: la administración de justicia. Hacia el siglo XVIII, principalmente por evolución espontánea, más que por reformas legales, se convirtieron esencialmente en tribunales de apelación. Conocían de los juicios civiles y criminales, excepto los de fuero eclesiástico, militar o mercantil. Sus fallos podían apelarse ante el Consejo de Indias (siempre que se tratase de asuntos por más de 6000 pesos de oro). Conocían del recurso de fuerza, es decir, la reclamación de los agraviados por los jueces eclesiásticos, que procedía en caso de incompetencia de estos para conocer de las causas, inobservancia de las normas que regían los juicios eclesiásticos y en las negativas de apelación que eran procedentes. Conocían de las contiendas de competencia entre jueces laicos y eclesiásticos. Conocían de algunos juicios eclesiásticos y los juicios de encomiendas. Los agraviados por las resoluciones del virrey o del gobernador podían "apelar" ante ellas. Podían dictar autos acordados, para una adecuada administración de justicia, y podían suplir con ellos los vacíos normativos en cuanto a los procedimientos o para interpretar las normas procedimentales vigentes.Clasificación[editar]Las reales audiencias tuvieron una clasificación, de acuerdo a su jerarquía:Audiencias virreinales: estaban presididas por un virrey y tenían su asiento en la sede virreinal. Fueron de este tipo, en el siglo XVI, la Real Audiencia de Santo Domingo (1511-1526), de México (desde 1535) y de Lima (desde 1542) y, en el siglo XVIII, las de Santafé de Bogotá (1718-1723 y desde 1740), de Charcas (1776-1785) y de Buenos Aires (desde 1785).Audiencias pretoriales: estaban presididas por un presidente-gobernador y no se encontraban subordinadas a un virrey, por lo cual podían establecer contacto directo con el rey y el Consejo de Indias. Fueron de este tipo las de Santo Domingo (desde 1527), de México (1527-1535), de Panamá (1539-1614), de los Confines o de Guatemala (1543-1565 y desde 1570), de Manila (desde 1584), de Buenos Aires (1663-1672), de Santafé de Bogotá (1550-1717 y 1723-1740), de Caracas (desde 1787), de Santiago de Chile (desde 1798), de Santiago de Cuba (desde 1799), de Puerto Príncipe o de Camagüey (desde 1800), Real Audiencia de Puerto Rico (desde 1832) y de La Habana (desde 1838).Audiencias subordinadas: estaban presididas por un presidente letrado y dependían del virrey en los asuntos relativos a gobierno civil, eclesiástico, guerra y, eventualmente, hacienda. Fueron de este tipo las de Compostela o de Guadalajara (desde 1548), de Charcas (1561-1776 y desde 1785), de Quito (desde 1564), de Concepción (1565-1575), de Santiago de Chile (1609-1798), de Panamá (desde 1614) y del Cuzco (desde 1788).Clasificación Las reales audiencias tuvieron una clasificación, de acuerdo a su jerarquía: Audiencias virreinales: estaban presididas por un virrey y tenían su asiento en la sede virreinal. Fueron de este tipo, en el siglo XVI, la Real Audiencia de Santo Domingo (1511-1526), de México (desde 1535) y de Lima (desde 1542) y, en el siglo XVIII, las de Santafé de Bogotá (1718-1723 y desde 1740), de Charcas (1776-1785) y de Buenos Aires (desde 1785). Audiencias pretoriales: estaban presididas por un presidente-gobernador y no se encontraban subordinadas a un virrey, por lo cual podían establecer contacto directo con el rey y el Consejo de Indias. Fueron de este tipo las de Santo Domingo (desde 1527), de México (1527-1535), de Panamá (1539-1614), de los Confines o de Guatemala (1543-1565 y desde 1570), de Manila (desde 1584), de Buenos Aires (1663-1672), de Santafé de Bogotá (1550-1717 y 1723-1740), de Caracas (desde 1787), de Santiago de Chile (desde 1798), de Santiago de Cuba (desde 1799), de Puerto Príncipe o de Camagüey (desde 1800), Real Audiencia de Puerto Rico (desde 1832) y de La Habana (desde 1838). Audiencias subordinadas: estaban presididas por un presidente letrado y dependían del virrey en los asuntos relativos a gobierno civil, eclesiástico, guerra y, eventualmente, hacienda. Fueron de este tipo las de Compostela o de Guadalajara (desde 1548), de Charcas (1561-1776 y desde 1785), de Quito (desde 1564), de Concepción (1565-1575), de Santiago de Chile (1609-1798), de Panamá (desde 1614) y del Cuzco (desde 1788).Clasificación[editar]Las reales audiencias tuvieron una clasificación, de acuerdo a su jerarquía:Audiencias virreinales: estaban presididas por un virrey y tenían su asiento en la sede virreinal. Fueron de este tipo, en el siglo XVI, la Real Audiencia de Santo Domingo (1511-1526), de México (desde 1535) y de Lima (desde 1542) y, en el siglo XVIII, las de Santafé de Bogotá (1718-1723 y desde 1740), de Charcas (1776-1785) y de Buenos Aires (desde 1785).Audiencias pretoriales: estaban presididas por un presidente-gobernador y no se encontraban subordinadas a un virrey, por lo cual podían establecer contacto directo con el rey y el Consejo de Indias. Fueron de este tipo las de Santo Domingo (desde 1527), de México (1527-1535), de Panamá (1539-1614), de los Confines o de Guatemala (1543-1565 y desde 1570), de Manila (desde 1584), de Buenos Aires (1663-1672), de Santafé de Bogotá (1550-1717 y 1723-1740), de Caracas (desde 1787), de Santiago de Chile (desde 1798), de Santiago de Cuba (desde 1799), de Puerto Príncipe o de Camagüey (desde 1800), Real Audiencia de Puerto Rico (desde 1832) y de La Habana (desde 1838).Audiencias subordinadas: estaban presididas por un presidente letrado y dependían del virrey en los asuntos relativos a gobierno civil, eclesiástico, guerra y, eventualmente, hacienda. Fueron de este tipo las de Compostela o de Guadalajara (desde 1548), de Charcas (1561-1776 y desde 1785), de Quito (desde 1564), de Concepción (1565-1575), de Santiago de Chile (1609-1798), de Panamá (desde 1614) y del Cuzco (desde 1788).

3.1. Clasificación

3.2. Las reales audiencias tuvieron una clasificación, de acuerdo a su jerarquía:

3.3. Audiencias virreinales: estaban presididas por un virrey y tenían su asiento en la sede virreinal. Fueron de este tipo, en el siglo XVI, la Real Audiencia de Santo Domingo (1511-1526), de México (desde 1535) y de Lima (desde 1542) y, en el siglo XVIII, las de Santafé de Bogotá (1718-1723 y desde 1740), de Charcas (1776-1785) y de Buenos Aires (desde 1785).

3.4. Audiencias pretoriales: estaban presididas por un presidente-gobernador y no se encontraban subordinadas a un virrey, por lo cual podían establecer contacto directo con el rey y el Consejo de Indias. Fueron de este tipo las de Santo Domingo (desde 1527), de México (1527-1535), de Panamá (1539-1614), de los Confines o de Guatemala (1543-1565 y desde 1570), de Manila (desde 1584), de Buenos Aires (1663-1672), de Santafé de Bogotá (1550-1717 y 1723-1740), de Caracas (desde 1787), de Santiago de Chile (desde 1798), de Santiago de Cuba (desde 1799), de Puerto Príncipe o de Camagüey (desde 1800), Real Audiencia de Puerto Rico (desde 1832) y de La Habana (desde 1838).

3.5. Audiencias subordinadas: estaban presididas por un presidente letrado y dependían del virrey en los asuntos relativos a gobierno civil, eclesiástico, guerra y, eventualmente, hacienda. Fueron de este tipo las de Compostela o de Guadalajara (desde 1548), de Charcas (1561-1776 y desde 1785), de Quito (desde 1564), de Concepción (1565-1575), de Santiago de Chile (1609-1798), de Panamá (desde 1614) y del Cuzco (desde 1788).

3.6. Consulte los conceptos y funciones audiencias - Google Search

3.6.1. Capitanía General era la denominación de la función más alta que se confería a quien ejerciere como capitán general, junto a la función de virrey o presidente-gobernador —salvo ciertas excepciones en este último caso— en el Imperio español, la cual conllevaba el mando y organización del ejército y la jurisdicción que formaban parte de esta.

3.6.1.1. Por extensión, el término se utilizó para llamar así a la zona o territorio donde el capitán general ejercía sus respectivas competencias.

3.6.1.1.1. Capitanía General de Santo Domingo (1535-1795, 1809-1821, 1861-1865)

3.6.1.1.2. Capitanía General de Chile (1541-1818)

3.6.1.1.3. Capitanía General de Guatemala (1542-1821)

3.6.1.1.4. Capitanía General de Yucatán (1565-1821)

3.6.1.1.5. Capitanía General de las Filipinas (1565-1898)

3.6.1.1.6. Capitanía General de Puerto Rico (1582-1898)

3.6.1.1.7. Capitanía General de las Provincias Internas (1776-1821)

3.6.1.1.8. Capitanía General de Cuba (1777-1898)

3.6.1.1.9. Capitanía General de Venezuela (1777-1823)

3.6.1.1.10. Capitanía General de Maynas (1802-1822)

4. El virrey, además, pertenecía a la nobleza española cercana al monarca y ejerció la autoridad suprema dentro de su jurisdicción indiana. Fue el jefe civil y militar dentro de su unidad administrativa, dependiendo de él también la justicia, el tesoro y los aspectos seculares del gobierno eclesiástico.

5. funciones de los virreinatos

6. http://www7.uc.cl/sw_educ/historia/america/html/1_2_1.html

7. Así, el oficio de virrey incorporó a un nivel superior todas las funciones de los gobernadores: atribuciones de gobierno (siempre se le designó virrey e gobernador), militares (fueron invariablemente capitanes generales), hacendisticas (ordenadores del pago del erario, más tarde titulados superintendentes de la real hacienda) y judiciales (fueron presidentes de la Audiencia en la ciudad en que residían, con jurisdicción disciplinaria sobre los oidores, pero sin intervenir en pleitos y sentencias, por no ser siempre letrados).

8. Con el antecedente de la justicia de la Curia regia, formalmente, la primera Audiencia, como órgano supremo de justicia, fue creada por Enrique II de Castilla en las Cortes de Toro de 1371. Originalmente acompañaba al rey en sus viajes y estaba integrada por 70 oidores, aunque en tiempos de Juan II, llegaron a 100. En 1442 se decidió establecer su sede en Valladolid, y sería denominada entonces como Cancillería

8.1. Composición

8.2. Las reales audiencias estaban compuestas por un presidente, que era por lo general el respectivo virrey o gobernador, y por un número variable de oidores (jueces), más algunos alcaldes del crimen (en España, México y Lima). Además, formaban parte de este tribunal un fiscal y "otros oficiales subalternos", entre ellos: un alguacil mayor, un relator, un escribano de cámara y un portero.

8.3. Por real decreto del 11 de marzo de 1776 se mandó que las 10 audiencias indianas entonces existentes estuvieran presididas por un regente, lo cual fue comunicado por real célula del 6 de abril de 1776 y sus funciones fijadas por real instrucción del 20 de junio de 1776. Se dispuso también agregar 2 oidores y un alcalde del crimen a las audiencias de México y Lima; 2 oidores a las de Guadalajara, Santo Domingo y Quito; y un oidor a las de Manila, Guatemala, Charcas y Santafé.6​

9. audiencias

10. En España, las de Valladolid y Granada contaron también con otras figuras como el alcalde de los hijosdalgo, reservados para los pleitos de este estado.